
Bonitos recuerdos guardamos de lo que fue un taller con grandes compañeros y profesionales. Aquí os dejo un resumen de lo que fue un largo día de trabajo.
El día comenzó soleado, mis nervios estaban a flor de piel, los asistentes al taller comenzaban a entrar en la sala, tomaban asiento, todos en sus puestos. Comenzamos. No sé muy bien explicar la sensación, querer hacer bien o mejor, muchas horas de insomnio, muchas exigencias a mí misma. Quien me conoce sabe que no me gusta dejar nada al azar. Finalmente, el día transcurrió a la perfección, dejamos atrás los primeros nervios para dejar paso a la confianza y la tranquilidad.
Deseo dar las gracias a Pedro de Cimatfoto, por instalar un plató y unos flashes estupendos. A Laura, nuestra pequeña modelo que lo hizo genial. A Isabel, a Carmelo y Luis Jayo por hacernos sentir como en casa. A Miguel de Celis, por ese estupendo reportaje fotoperiodístico de lo que fue el workshop. Y por último, pero no menos importante,a todos los asistentes al taller. Mil gracias a todos.









































